La movilidad como derecho y la ruta hacia un transporte público de calidad
La movilidad es un derecho constitucional y el transporte público es una de las principales formas en que millones de personas ejercen ese derecho todos los días. Llegar al trabajo, acceder a servicios de salud, estudiar o participar de las oportunidades que ofrecen las ciudades depende, en buena medida, de contar con sistemas de transporte accesibles, seguros y eficientes.
En este contexto, la Asociación Mexicana de Autoridades de Movilidad (AMAM) y MOBILITY ADO reunieron a representantes del sector público, operadores y organizaciones especializadas para dialogar sobre la implementación de la Estrategia Nacional de Movilidad y Seguridad Vial (ENAMOV) y la Política Nacional de Transporte Público Colectivo Urbano (PNTPCU).
El encuentro dejó un mensaje central: México ya cuenta con una hoja de ruta; el desafío es convertirla en acciones concretas y sostenibles en cada territorio.
México ya tiene una ruta; ahora hay que implementarla
Durante los últimos años, México ha avanzado en la construcción de instrumentos que establecen hacia dónde debe dirigirse la transformación de la movilidad. El siguiente paso es fortalecer las capacidades institucionales, técnicas y financieras que permitan llevarlos a la práctica.
Uno de los desafíos señalados durante el encuentro fue avanzar de modelos atomizados de prestación del servicio hacia sistemas con mayor planeación, regulación, profesionalización y capacidad tecnológica, y que exista una adecuada colaboración entre las autoridades, operadores y otros actores del sector.
Diego Monraz, presidente de la AMAM y secretario de Transporte de Jalisco, destacó que el país ha avanzado en dos condiciones fundamentales: existe voluntad para transformar el transporte y también conocimiento técnico sobre cómo hacerlo.
Proyectos que trascienden a los cambios de gobierno
Es importante blindar los proyectos para que superen los ciclos políticos, pues de esto depende que prevalezcan.
Los proyectos deben planearse, financiarse, implementarse, evaluarse y madurar, procesos que difícilmente concluyen dentro de una sola administración.
Por ello, uno de los principales consensos del encuentro fue la necesidad de construir instituciones con capacidad técnica que permitan dar continuidad a las políticas y proyectos independientemente de los cambios de gobierno.
La continuidad institucional, acompañada de reglas claras, conocimiento técnico y mecanismos de financiamiento, permite generar mayor certidumbre tanto para las autoridades como para operadores e inversionistas.
¨Un buen proyecto de movilidad tiene que ser transexenal¨
Franciso Trueba Director Divisional de Movilidad Urbana, MOBILITY ADO.
El transporte público como política social de estado
Es necesario comunicar todos los beneficios que brinda una movilidad urbana de calidad. El transporte público tiene un impacto en la salud, la educación, el trabajo y la vida de la ciudadanía. Si logramos comunicar esto, se dejará de ver la inversión en el transporte como un gasto.
Angélica Vesga, Secretaria Técnica de la AMAM y Directora de Asuntos Públicos, WRI México mencionó: “Ya hay indicadores de impacto, pero hay que prestarle atención a los indicadores de monitoreo porque lo que no se mide, no se mejora”
Además, agregó, que ya hay 17 indicadores de impacto y 30 indicadores de monitoreo y que es gracias a los indicadores que podemos probar el valor del transporte público y a través de las investigaciones, mesas de diálogo, cursos de la AMAM que seguimos descubriendo más de los beneficios de una movilidad de calidad.
Por, su parte, Bernardo Baranda, Director de ITDP Latinoamérica, subrayó: “Comparándonos con Brasil, ello tienen un presupuesto anual de 3 347 millones de pesos, para la movilidad, están bien asesorados por institución públicas y privadas, pues saben el valor y el impacto de la movilidad urbana”
Colaboración multisectorial indispensable
Los distintos actores que juegan un papel en la movilidad urbana y el transporte público deben trabajar en conjunto, para ello es importante que cuente con conocimiento técnico necesario para poder construir conocimiento que pueda ser traducido a acciones.
La AMAM genera espacios de diálogo para que los ejes temáticos que atraviesan la movilidad sean del conocimiento de todos los sectores. El estado puede ser rector mientras haga uso de este conocimiento técnico conjunto para asegurar el bienestar absoluto de la ciudadanía. De igual manera y, retomando el punto anterior, una vez que se reconozca el valor de la movilidad urbana y el transporte público, es necesario que el gobierno de más subsidios, pues este tema abarca el medio ambiente, la salud, educación y el interés genuino por el usuario.
“Interés genuino por el usuario, articulación clara entre legislaciones y la legislación nacional, son pilares para mejorar el transporte público”
Francisco Trueba Director Divisional de Movilidad Urbana, MOBILITY ADO.
El usuario debe estar en el centro
El usuario como fin último. Cuando se habla de movilidad y transporte público de calidad, no se habla de solo un transporte, esto impacta en la calidad de la vida de las personas, en su acceso a servicios médicos, oportunidades laborales y educación. En el panel, todas las autoridades, las sociedades civiles y MOBILITY ADO coincidieron en que el objetivo de estas políticas no es simplemente modernizar una flota de autobuses, es mostrar un genuino interés por mejorar la calidad de vida de cada usuario y eso solo se puede lograr si se entiende el gran impacto que tiene el transporte público en los individuos. El transporte público debe dejar de verse solo como una infraestructura que mueve gente, consolidarse como una política social y económica que reduce desigualdades, mejora el medio ambiente y mejora la vida de los ciudadanos en general.
Del consenso a la acción
“Para crear un proyecto de movilidad que se sostenga con el paso de los gobiernos, se requiere crear un equipo técnico que genere un proyecto, aunque sea pequeño, pero que sea funcional, cuando se vea el impacto positivo del mismo, no hay vuelta atrás… Animémonos, demos ese paso”
Diego Monraz al cierre del encuentro.
México cuenta con una hoja de ruta, conocimiento técnico y experiencias que demuestran que transformar el transporte público es posible. El reto ahora es convertirlos en acciones concretas, con instituciones sólidas, financiamiento, coordinación y proyectos capaces de trascender administraciones. Avanzar no siempre requiere comenzar con grandes inversiones, sino con proyectos bien estructurados que generen resultados y permitan seguir construyendo una movilidad que acerque a las personas a más oportunidades y contribuya a una mejor calidad de vida.

